| Entrevista
realizada al Sr. Carlos Ramírez Soto, ¿Cómo
conoció el Aikido y qué grado tiene actualmente ?
¿Cuáles
han sido los cambios que el Aikido ha causado en su vida? He cambiado mi mentalidad, he aprendido que no siempre tenemos que ser agresivos para avanzar en la vida, subsistir o desarrollarnos. Y algo que es muy importante para mí, es que he aprendido que en ocasiones uno debe dejar que las cosas fluyan, es decir, saber en qué momento tomar acción para ser dueño de la situación y en que momento es mejor ser más receptivo. Concluyendo esta idea, realmente he aprendido a manejar en una forma más efectiva los diferentes conflictos que se me presentan en la vida, ya sean estos pequeños o grandes. Algo
que me gustaría decir es que cuando yo presencié por vez
primera una práctica de aikido, pensé que era muy fácil,
que yo podría realizar sin ningún problema sus técnicas.
Está percepción entiendo ahora, fue debido a mi experiencia
de 25 años habiendo practicado Kempo-Karate. Pensé entonces
que el aikido no se comparaba con la intensidad del Karate, sin embargo
ahora veo que estaba en un error, ya que realmente es tan intenso o
más, que el arte que yo había practicado. Los movimientos
que se realizan en Aikido, son para mi los movimientos naturales de
nuestro propio cuerpo, movimientos que sin darnos cuenta, dejamos de
hacer, en ocasiones por respeto a reglas de conducta o a costumbre de
apoyos de muebles o máquinas y el reaprender a aplicarlos de
nuevo, me ha costado mucho trabajo reactivarlos. No sé cómo haya sido con otras personas y si esté bien decirlo o no, pero siento que la práctica del Karate me creó cierto sentimiento de superioridad, veía a la gente a mi alrededor desde una cima de la cual nunca me bajaba, me cerraba a sólo mi mundo y menospreciaba a la gente, pensaba que ellos debían esforzarse más y llegar por lo menos cerca de donde yo había logrado llegar, para poder entablar una relación con ellos. Ahora me doy cuenta que estaba en un error, poco a poco el aikido fue cambiando y me ha enseñado a valorar a las personas por sí mismas, como seres humanos con los cuales compartir mi vida y la sociedad en que vivimos, me ha abierto no sólo los ojos, sino el corazón. La práctica del aikido me ha quitado una gran coraza que tenía y me ha enseñado que cada uno de los seres humanos tenemos gran valía, ya sea que sepamos o no una técnica marcial, nos dediquemos a uno u otro trabajo, o tengamos o no un título, sé sin temor a equivocarme que ahora veo a la gente y me relaciono con ellos en una forma correcta, en la forma en que deberíamos todos de hacer para hacer de éste un mundo mejor. ¿A
quien recomendaría practicar aikido y porqué? ¿Nos puede hablar de los compañeros del grupo de aikido dónde practica, o de su grupo en general?
Si claro, en mi grupo de aikido he encontrado una segunda familia, una gran disponibilidad para ayudar. No existe ningún recelo de no enseñarle a uno lo que otro ya sabe, o de no ayudar a comprender algo a otro compañero. He hecho grandes amigos, durante la práctica de algún movimiento por ejemplo, siempre existe un sentimiento de ayuda mutua, de compartir. Aún cuando yo me doy perfectamente cuenta de quienes saben más que otros, no existe ninguna superioridad por parte de aquellos que tienen más conocimiento, sino que se crea un ambiente de dar y recibir de forma natural, sin que se llegue a marcar que se debe algo a otro por el hecho de haber recibido su apoyo. Ahora, en AHAN México Aikido, he tenido la oportunidad de haber participado en sus seminarios, en convivencias y en diferentes eventos y he encontrado que no existe un afán de lucro, sino de verdadera ayuda. No es el hecho de crecer por crecer o de hacer una organización de gran poder, o un negocio, he visto que realmente se preocupan por la gente, incluso me han contagiado de este forma de ser y de actuar. He podido captar la importancia que tiene el no hacer las cosas sólo para uno mismo, sino para los demás. Este es el espíritu que en encontrado y que me han enseñado a valorar, he visto que se trabaja por la difusión del arte de O´Sensei más allá de las técnicas o de los niveles, se practica el aikido en toda la extensión de la palabra. Para
terminar esta entrevista, ¿quiere decirnos algo más? Entrevista
realizada el domingo 7 de Agosto de 2005 por Mónica Esquivel
Caneda |