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ISA
(Soporte para Instructores de AHAN) Yo soy Fernando Román, Instructor en jefe de México Aikido Take Musu Aiki en la Ciudad de México y el representante oficial junto con la Sensei Rocío Agüero de AHAN México. Realicé este viaje con uno de mis alumnos de México Aikido, José Alvarez y con Homma Kancho de Nippon Kan como guía, en este viaje pude ver más de Japón de lo que nunca imaginé. Como un instructor serio de Aikido siempre había sido uno de mis sueños el visitar Japón, y por fin con este viaje mi sueño se ha hecho realidad. Esta experiencia se hizo posible a través del apoyo de los cuarteles generales de AHAN en Denver, Colorado y Homma Kancho. Lo que sigue es un reporte de la increíble aventura que tuvimos.
Esa tarde nos dirigimos al este hacia Iwama desde Tokio, hogar del Aiki Jinja que para mí era un gran monumento a la vida y práctica del Fundador Ueshiba. Después de llegar, honramos el lugar sagrado de Aiki (Aiki Shrine) y fuimos a visitar al Shin shin Aiki Shuren Jukucho de Iwama, Hitohiro Saito Sensei. Era en su dojo donde nos íbamos a quedar. Por segunda vez en el día nos preparamos para practicar, ahora en Iwama. Saito Sensei enseñó básicos muy importantes pacientemente con increíble poder y precisión, atendimos una bella práctica. Fuimos recibidos con la mejor hospitalidad y fuimos invitados a una cena que compartimos con Saito Sensei. Por la noche, nos quedamos con los uchidechi en el dojo quienes se afanaron en que estuviéramos cómodos. Después de un bien merecido descanso, nos levantamos muy temprano para visitar al Aiki Jinja y al Dojo donde el fundador vivió por última vez. Pienso que es un gran monumento no solo para mí, sino para todos los Aikidoka alrededor del mundo. Unos minutos después, con el frío de la mañana, Saito Sensei dirigió una meditación matutina (tanren juku) como de 30 minutos para todos los uchidechi, que incluían muchos extranjeros aparte de nosotros. Después de esta meditación corrimos un poco por el bosque, seguida de una práctica de Bokken dirigida por Saito Sensei. Uno podía ver su propio aliento cuando empezamos, pero para cuando habíamos terminado ya estábamos empapados en sudor. Después del desayuno en el dojo nos preparamos para partir. Al final también amable como lo fue en todo momento, Saito Sensei nos dio papas y plátanos al vapor para nuestro viaje, e incluso nos acompaño a la estación del tren. Mientras se acercaba nuestro tren y nos dimos la vuelta para abordar, escuchamos una fuerte voz desde la puerta. Hitohito Saito Sensei estaba gritando que nos detuviéramos mientras corría hacia nosotros con una bolsa de bebidas que había comprado en la estación. Con una sonrisa nos dijo "Necesitan algo de beber también ".
Continuamos en nuestro viaje dirigiéndonos ahora al noroeste de Akita en la parte norte de Honshu. Supe que hoy en día el tren bala puede llegar a Akita desde Tokio en tres horas y media. Homma Kancho nos dijo que cuando el era joven, el viaje por tren desde Akita le tomaba más de diez horas. Akita es el pueblo donde nació Homma Sensei y también el del director oficial de la rama de Aikikai en Akita, el fallecido Shigeru Kawabe Shihan. Sin embargo su dojo aún se encuentra ahí. El hijo de Kawabe Shihan Ryusaku Kawabe ha retomado las actividades de su padre como dojo cho, asistido por Hitoshi Iizuka. Fuimos a visitar el dojo de Kawabe Sensei y tuvimos una buena práctica con los estudiantes ahí. Después de la práctica, todos los estudiantes se unieron para una fiesta de bienvenida en el dojo. Tuvimos la oportunidad de probar muchas delicias locales preparadas con cuidado por la señora Kawabe, la viuda del fallecido Kawabe Shihan. Ella es una hermosa mujer que se encargó de nosotros como una "madre". Durante nuestra estadía en la noche en el dojo, La señora Kawabe nos preparó todas nuestras comidas. Mi mas sincero agradecimiento para la señora Kawabe por su generosidad y calidez; todos nosotros pasamos maravillosos momentos.
A la mañana siguiente dejamos Akita, viajando primero por tren y después subimos al este como a dos horas por auto hacia las montañas de la villa de Higashi Naruse. Preguntando, me enteré que la villa de Higashi Naruse, erigida en las montañas de Honshu del norte, ha tenido una relación de intercambio cultural con Nippon Kan por 14 años. Los instructores actuales de Nippon Kan Jeremy y Tracy Olive y el Dr. Marc Voelkel un estudiante veterano, son algunos de entre la docena de alumnos de Nippon Kan que han vivido en la villa por periodos entre tres y seis meses. En total alrededor de 300 personas de Denver y la villa de Higashi han participado en visitas de intercambio cultural. Este verano un uchidechi graduado de Nippon Kan Scott Roney llegó a Higashi Naruse donde trabaja en el departamento educacional del gobierno de la villa.
La segunda parte de nuestro viaje por Japón comenzó en Honshu donde Homma Kancho nos llevó a visitar el templo Sanjusan Gendo, el lugar donde Musashi Miyamoto el infame Esgrimista Japonés libró una batalla. Fue desde este lugar que comenzamos nuestro tour por templos famosos en Kyoto, Templos que sólo había visto en películas y fotos. Fue increíble verlos en persona, y me sorprendió ver lo bien preservados y cuidados que se encontraban estos templos. Supe que uno puede ver estos templos hoy en día, en casi las mismas condiciones en que se encontraban hace cientos de años. Sentí como si realmente estuviera experimentando una parte del corazón y la belleza de Japón así como su historia en este lugar mágico.
Puesto que habíamos viajado hasta Kyoto Homma Kancho nos sugirió que visitáramos Tanabe, el lugar de nacimiento de Morihei Ueshiba. Regresamos al tren y nos dirigimos hacia el sur. El viaje en tren fue hermoso, con el mar de un lado y las colinas en el otro, lleno de cientos de granjas de mikan (mandarinas Japonesas). Todos los árboles de mikan que pasamos tenían colores brillantes de otoño, que hizo el viaje el más hermoso. La primera cosa que vimos al dejar la estación de Kii Tanabe fue un gran lema grabado dedicado al Aikido. De la estación tomamos un taxi al templo Kozanji donde es el lugar final de descanso del fundador. Mostramos nuestro respeto a la tumba del fundador y después partimos para buscar señales de su vida temprana en Tanabe. Visitamos la estatua de Bronce del fundador en Tanabe Ohama. En el centro deportivo Motomachi Mera había una piedra labrada, un monumento a su vida. Encontramos el lugar donde estaba la casa donde nació el fundador; aún hay una placa que marca el lugar. Todo esto lo hicimos bajo la guía de Homma Kancho en menos de tres horas. Sin la guía de Homma Kancho, no hubiese sido posible recorrer este pueblo de 70,000 habitantes por nuestra cuenta.
De Tanabe nos dirigimos por tren a Tokyo. En Tokyo visitamos el palacio del Emperador, subimos la torre de Tokyo, fuimos al Ginza, Shinjuku, Akihabara, Asakusa y muchas otras partes de Tokyo. Una luminaria fue la visita al templo Ueno Eishoji, el lugar donde se efectuó la primera práctica de Jigoro Kano. Después visitamos los cuarteles generales actuales de Kodokan Judo. Una mujer de edad avanzada muy amable y elegante nos mostró el lugar y la tienda de obsequios. La mujer permaneció con nosotros para responder nuestras preguntas. El museo de Judo está abierto al público, así que nos detuvimos ahí y también tuvimos oportunidad de ver el dojo en el octavo piso. Fue una visita agradable y todos fueron muy amables y excelentes anfitriones. Los estudiantes de Judo y miembros del staff con los que nos topamos se mostraron corteses y con buenas maneras. Me impresionó mucho la presentación que el Kodokan da a los visitantes e hice una nota mental de eso.
Con todo lo que habíamos visto y conocido nuestro viaje aún no terminaba, Homma Kancho quería mostrarnos un lugar más. De regreso en el tren nos dirigimos a Nikko para ver los famosos cementerios y complejos de templos del Shogunato Tokugawa. El lugar fue admirable e inspirador y el cambio de color de las hojas lo hizo un lugar en verdad significativo.
Al regresar a Tokyo para nuestro último día en Japón, Homma Kancho nos preguntó si queríamos practicar una vez más en Aikikai Hombu Dojo. José y yo nos miramos mutuamente y contestamos en voz baja "No muchas gracias". Antes de venir a Japón dentro de mi perspectiva como instructor de Aikido, Hombu dojo para mí simbolizaba todo Japón y el Aikido mismo. En este viaje fuimos expuestos a tantas experiencias en Japón, conocido a tanta gente y habíamos sido tratados con tanta hospitalidad que mi cabeza aún daba vueltas con todo. Habíamos visto el lado tecnológico y la vanguardia de Tokyo, la gracia y sabiduría centenaria de Kyoto y Nikko. Habíamos tenido la oportunidad de practicar Aikido también en Iwama y Akita, e incluso pudimos pasar algún tiempo con Fujita Shihan en la aldea de Higashi Naruse. Con todas estas nuevas experiencias, estaba feliz y honrado de haber podido visitar Aikikai Hombu por ser parte nuestra en la historia del Aikido, pero con todas estas nuevas experiencias siento que he adquirido una nueva perspectiva de este lugar en el mundo. Hoy en día soy Dojo Cho de México Aikido Take Musu Aiki, También soy el representante oficial de AHAN México y estoy trabajando para enseñar y dirigir a otros en las actividades y filosofías de AHAN. He aprendido muchas, pero muchas cosas en este viaje y estoy seguro de que continuaré aprendiendo más conforme asimile los recuerdos de mi memoria. Así también, ¡estoy seguro que en los trece días que pasamos en Japón bajo la guía de Homma Kancho pudimos realizar más cosas de las que un visitante a este País pudiera hacer en trece semanas! Es cierto que algunas veces me sentía como una bola de Pin pon al movernos tanto de un lugar a otro, sin embargo pude apreciar al final que ésta, era la única manera de poder conocer tanto y que Homma Sensei no escatimó en energía para hacer de este no sólo un viaje, sino el gran viaje. Hablando de esto, no quiero dejar de decir que Homma Kancho tiene una energía física increíble. En varias ocasiones tuvimos dificultades para mantener su paso; los días empezaban muy temprano en la mañana y terminaban ya muy tarde en las noches. En Kyoto y Nikko los templos tenían muchos escalones, las cuales Homma Kancho sorteaba con gran facilidad. En este viaje pude ver de nuevo lo que había apreciado ya algunas veces en las que él ha estado en nuestro País, pero ahora mucho más de cerca; dentro y fuera del Dojo su energía es impresionante, es como la de un gran árbol.
Homma Kancho nos dijo que había llevado alrededor de 600 personas a Japón. Para todas estas personas y para nosotros también, su objetivo era mostrarnos el "verdadero" Japón; mostrarnos no solo los lugares turísticos, sino aquellos muchos otros lugares que los visitantes de otros países no llegan a ver. Le agradecemos a Homma
Kancho por esta increíble experiencia que nunca olvidaremos; fue
la aventura de nuestras vidas. También agradecemos a todas las
personas que conocimos en Japón que se hicieron cargo de nosotros
con tanta amabilidad y calidez. Fernando Román |