Un día en la vida del Fundador
Morihei Ueshiba, Abril de 1968
Por Gaku Homma Sensei
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misma.
| El
aniversario luctuoso del fundador del Aikido, Morihei Ueshiba (O'Sensei)
esta cerca. En el Hombu Dojo, en Tokio, el 26 de Abril de 1969, el
fundador pasó a mejor vida. Enero 3 de 1969. |
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La
semana anterior, de que había regresado a mi pueblo natal en
Akita, al norte de Japón, vi por última vez al fundador.
Tenía 18 años. El anuncio de su fallecimiento, lo recibí
en Akita e inmediatamente viaje a Tokio, para mí en ese tiempo,
aún un viaje sencillo, sin regreso, estaba fuera de mi bolsillo.
Mi familia estaba muy feliz, de que finalmente había regresado
a casa, así que realmente no podía pedirles dinero para
irme de nuevo. Finalmente, con la valiente necedad que solamente los
jóvenes poseen, me fui en el tren nocturno a Tokio, sin billete
alguno. |
En ese entonces en Japón,
la mayoría de los viajes de larga distancia se hacían principalmente
por tren. Los vagones que no necesitaban reservación estaban siempre
atascados con personas, cajas, maletas y estuches.
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Era
muy fácil eludir a la persona que revisaba los billetes en
tal caos, cuando se aproximaba a recolectarlos. Conforme
se iba uno alejando de la estación, si uno buscaba cuidadosamente
en el suelo, bajo los asientos, usualmente se podía encontrar
un boleto que alguien había perdido. Recuerdo que la tecnología
y la seguridad de hace treinta años, no estaba nada cerca de
lo que es hoy. Fue de esta manera que regrese a Tokio para el primer
servicio funerario en recuerdo del Fundador. |
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Por años
he escuchado de dojos que conmemoran este aniversario con un Seminario.
Para mi este es un día de oración silenciosa y de reflexión.
Ya que nos acercamos al 33° aniversario luctuoso del fundador, me gustaría
compartir algunas de mis memorias personales acerca del compartir un año
en la vida del fundador, antes de su muerte. Mi hermana ha recuperado los
cuadernos que guarde durante esos años, así que he detallado
información acerca de sus rutinas diarias. Hasta registré
lo que el Fundador comía en un día normal, lo cual compartiré
al final de este artículo.
En 1968, a la edad de 85, el Fundador dormía en un área nueva
de las salas de estar del dojo de Iwama. Su esposa Hatsu dormía en
el cuarto contiguo. A un lado del cuarto principal había un cuarto
diminuto donde dormía la sirvienta Kikuno. El cuarto que sirvió
como mi dormitorio al otro lado del dojo ya no existe, fue demolido después
de las remodelaciones que se hicieron. Excepto por cuatro de nosotros, nadie
más vivió en esos cuartos en aquel momento. A diferencia del
dojo de Iwama hoy en día, había muy pocos gasshukus (campamentos
de aikido) que llenaran el dojo con bullicios de alumnos que vienen de lejos.
Saito Shihan y su familia vivieron en una casa diferente, en la puerta de
al lado. En ese tiempo, la familia de Saito Shihan no era dueña de
algún restaurante o de otro negocio. Solo administraba un servicio
familiar de lavandería. En esos días, lo convencional era
instalar la fontanería fuera de la casa, y los baños estaban
a un lado de las casas, fuera de estas. Colocado afuera de los baños,
había un makiwara (un poste acolchando usado por karatekas para su
entrenamiento).
Durante un seminario de Saito Shihan celebrado en Denver nos dijo que cuando
era pequeño solía practicar karate. Le pregunte porque el
makiwara era colocado fuera de esos baños. Nos dijo que como parte
de su régimen de entrenamiento personal, se tenía que pegar
al makiwara diez veces cada vez que fueran a utilizar las instalaciones
y diez veces cuando se terminaran de usar.
En 1968, la tierra entre la estación del tren de Iwama y el dojo
estaba poblada con árboles de castaño y bambú. En Abril
los castaños florecían, liberando al aire un fuerte olor a
castañas. Los bambúes, arriba de cuatro pulgadas de diámetro
podían brotar donde quiera, algunas veces en medio de sucias calles
atestadas. También los árboles de durazno eran nativos del
área, cuyas flores se añadian a la decoración primaveral.
Hoy en día casas y tiendas han reemplazado muchos de los árboles
de castañas así como los bambúes.
Cuando el fundador estaba en Iwama, daba la mayoría de las clases
de la tarde. La práctica de la tarde comenzaba a las 7:00 pm. la
cual él dirigía después de haber cenado alrededor de
las 5:00 pm. El Fundador usualmente no se bañaba por las tardes.
Normalmente era lo primero que hacia por las mañanas. Debido a su
edad, la dieta del fundador era simple. Siempre comía con su esposa
Hatsu. La pareja parecía disfrutar el compartir la comida, el Fundador
era en ocasiones juguetón. Con sus palillos tomaba un trozo de comida
y lo ponía en el plato de su esposa. "omahan tabe yashi"
(aquí, come esto) solía bromear en su propio dialecto Kishu.
Ella tomaba el trozo y se lo regresaba exclamando, "No, tu come esto".
Eran bromas agradables entre los dos. Aunque la dieta del Fundador era simple,
ocasionalmente también disfrutaba de la comida "moderna"
como el arroz con curry. El Fundador solía comentar que el curry
era rico en fibra y que era saludable para el intestino.
El Fundador y su esposa comían en el cuarto localizado exactamente
atrás del altar del dojo. El cuarto tenía piso de madera.
Una mesa pequeña, de cerca de tres pies de largo por dos pies de
ancho, con patas plegadizas de diez pulgadas de alto, era colocada para
cada comida. Los cuatro comíamos juntos. Los cuartos eran cerrados,
y se me dificultaba el comer de forma relajada, estando tan cerca del Fundador.
Kikuno y yo siempre nos sentábamos formalmente con nuestra espalda
derecha, mostrando nuestras mejores modales.
En una esquina del pequeño cuarto estaba un pequeño lavabo
de cerca de dos pies de largo por un pie de ancho. El lavabo tenía
una sola llave por la que fluía solo agua fría; el agua caliente
de la estancia era calentada a mano antes de ser servida. El Fundador usaba
también este lavabo para lavarse la cara y los dientes. El alojamiento
era simple en Iwama, el único lavabo de agua fría servía
para el lavado de trastes y para la limpieza personal. A lado del lavabo
estaba un quemador de gas propano donde se preparaba la comida.
Ahora el alojamiento de la tercera generación Doshu, el nieto de
Morihei Ueshiba, esta lejos del simple y rústico alojamiento en el
que el Fundador vivió. En los viejos días, por supuesto no
había televisión ni radio. El Fundador normalmente se retiraba
a dormir a los 9:00 pm. todas las noches. En Abril, a veces las noches eran
frías y el Fundador se rehusaba a utilizar una cobija eléctrica.
El reclamaba que la electricidad en las cobijas le producía comezón.
(Reflexionando ahora, quizás este era un síntoma de la condición
de su hígado). En lugar de usar la cobija eléctrica, Kikuno
la sirvienta solía acostarse en la colchoneta del Fundador antes
que él para calentarla. Mientras Kikuno calentaba la colchoneta,
era mi trabajo masajear los pies del Fundador o sentarme en seiza cerca
de su cabeza y leerle en voz alta del texto de Omoto Kyu; Rei Kai Monogatori.
El Fundador se levantaba cada mañana antes de las 6:00 am. Si es
que no tomaba su baño completo, se lavaba la cara en el lavabo, el
cual se había llenado con agua hirviendo la cual era templada con
agua fría de la llave. Su cepillo de dientes estaba hecho de cerdas
de cochino y usaba sal o una pasta de dientes en polvo blanco. Una de mis
obligaciones era recoger su dentadura y colocarla en un pequeño plato.
No creo que mucha gente en este mundo haya visto al Fundador sin su dentadura.
Después de sacar su dentadura, mi siguiente tarea era ayudar al Fundador
cuando se lavaba su cara. Con una toalla limpia la cual colocaba en el lado
derecho de mi cinta, me ponía de rodillas detrás del Fundador
en el lavabo para sostener las mangas de su kimono. Esto era para asegurarme
que las mangas del kimono no se mojaran. Me ponía de rodillas detrás
de él porque yo era más alto que él. Si estuviera parado
detrás de él, podría golpearse su cara con mi pecho
después de lavarse.
Si el Fundador iba a tomar su baño completo la mañana siguiente,
mi día comenzaba diferente.
En los días de baño, debía levantarme a las 5:00 am.
para encender el fuego y calentar el agua para el baño. El cuarto
de baño consistía en una plataforma de madera con una larga
bañera de acero la cual era llenada con agua fría. El fuego
era encendido desde afuera del cuarto de baño el cual estaba directamente
bajo la bañera. Cuando el agua se había calentado, el fondo
de la bañera podía llegar a ser muy caliente para estar ahí.
La bañera tenía una rejilla de madera flotante que era usada
para estar de pie, ¡O se podían usar geta (zapatos de madera)
dentro del baño! En Japón estas bañeras de metal era
llamadas goemonburo. Originalmente esta palabra se refiere a un famoso ladrón
llamado Goemon Ishikawa quien fue hervido en vida en un recipiente de metal
como castigo a sus crímenes. Aun en 1960's, goemonburo eran muy comunes
en la mayoría de los hogares. Hoy en día existen muy pocas.
En un baño recién preparado, el agua podía llegar a
sentirse "cortante" y hasta un poco dolorosa. Para suavizar el
agua la sirvienta Kikuno entraba a la bañera primero para "masajear
el agua". Esto es llamado yumomi, en Japonés.
Después que el Fundador entraba a la bañera, era trabajo de
Kikuno o mío frotar su cuerpo. El Fundador alguna vez fue un hombre
musculoso, así que a su edad, su piel colgaba un poco. Sin usar jabón,
ligeramente tomaba sus músculos hacia abajo y frotaba su piel hacia
arriba con una toalla de mano.
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Como
yo atendía el fuego, no me era permitido sentarme y hacer nada.
Mientras el fuego ardía, tenía que barrer los senderos
frente al dojo y el altar con una larga escoba de bambú. Normalmente
a mediados y finales de Marzo, las flores de cerezo cubrían
del sendero al altar. Cuando las flores de cerezo caían, no
barría el sendero para no interrumpir la belleza natural de
las flores esparcidas. En otras épocas del año, dejaba
marcas con mi escoba al barrer en un dibujo ordenado. |
Para cuando el fundador
pasaba por ese sendero recién barrido, sus huellas tenían
que ser las únicas que se vieran. De vez en cuando, los niños
correteaban a través del sendero recién barrido mientras
jugaban antes de ir a la escuela. Esto me enfurecía, ya que lo
hacía ver como si yo no atendiera mis obligaciones adecuadamente.
Simbólicamente era importante barrer cada mañana para limpiar
la mala suerte o los malos espíritus antes de que el Fundador empezara
su ceremonia matutina de oraciones. El kimono y la hakama formal del Fundador
estaban disponibles para cuando él terminara su baño. Era
también mi obligación ayudarlo a vestirse para la ceremonia
que seguía.
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Estuviera el
tiempo lluvioso o soleado, el Fundador asistía a su ceremonia
todas las mañanas. Si estaba lloviendo, Kikuno y yo por su
puesto no llevábamos paraguas. Tomábamos una pequeña
charola llamada sambo cargada con pequeños platos; uno contenía
sal, otros contenía arroz y el último contenía
agua, el Fundador nos encabezaba enérgicamente desde el sendero
hasta el Santuario Aiki.Sus pasos eran seguros y vigorosos y su balance
perfecto como si el mismo llevara un sambo ante él. |
| Puede uno decir
que en la fotografía su hakama se partía tajantemente
con su caminar, es difícil de creer que en esos tiempos él
tuviera 85 años. Siempre he pensado que es curioso que cuando
acompañaba al Fundador a Hombu Dojo en Tokyo él caminaba
débil y lentamente. Ahora que lo reflexiono, pienso que solo
fingía. Escribí un artículo sobre esto hace veinte
años para la revista Cinta Negra, pero esta es otra historia
para otro día. |
 |
Mayo de 1968,
por la mañana. El Fundador en su camino al Santuario Aiki para
su ceremonia matutina. Fotografía tomada por Gaku Homma.
Los pasos del fundador son fuertes y seguros. La mayoría de las
fotografías son tomadas por detrás ya que era de mala educación
tomar fotografía de frente al Fundador. Fotografía Tomada
por Gaku Hamma.
Cuando el Fundador
se acercaba al Santuario Aiki, pasaba por debajo de la puerta del santuario
o tori. Como sirvientes, a Kikuno y a mi no nos era permitido pasar directamente
por debajo de la puerta, así que teníamos que rodear la
puerta por la derecha rápidamente para abrir la puerta del santuario.
Teníamos que abrir la puerta del santuario por el lado derecho
del honden (construcción principal), entrar y apresurarnos silenciosamente
a abrir la puerta corrediza del santuario para el Fundador. Una vez que
él había entrado al honden, teníamos que cerrar silenciosamente
la puerta detrás de él. En la pared opuesta, detrás
del Santuario había otra puerta corrediza la cual abríamos
para mostrar la vista del okuden, el cual era una pequeña estructura
donde se alojaba el santuario principal. Antes de ir a nuestros lugares
cerca de la entrada del santuario, teníamos que prender las velas.
El Fundador normalmente dedicaba 25 minutos para orar en su ceremonia
matutina. Una vez al mes había una ceremonia especial llamada Tsukinami
Sai. Esta ceremonia duraba cerca de una hora, el santuario era adornado
con ofrendas de frutas, verduras, comida seca y pescado. No se utilizaban
otros productos animales en esta especial ofrenda.
Regularmente durante la ceremonia, Kikuno y yo nos sentábamos en
seiza tanto como podíamos con nuestras cabezas inclinadas profundamente
pero sin descansarla en el suelo. Esta posición era dolorosa para
las rodillas y difícil de mantenerla. A mi edad no entendía
que significaban las oraciones que el Fundador recitaba, así que
permanecer atento era un gran esfuerzo. Solo cuando el Fundador usaba
un jo, en la ofrenda del Jo no mai o movimientos del jo mi atención
se enfocaba. El jo que él usaba era del largo de un jo normal,
pero era afilado en una de sus puntas. Se parecía en lo largo de
una lanza que ha sido cortada diagonalmente por una espada. Si él
no usaba un jo, usaba en algunas ocasiones un shaku, el cual es un instrumento
de madera plano con forma de remo usado en ceremonias Shinto. El Fundador
realizaba movimientos con el shaku como si fuera un tsurugi (espada de
los dioses de acuerdo a la enseñanza Shinto).
Después de que el Fundador terminara su oración matutina
en el santuario, regresábamos al jardín principal del dojo
donde se detenía a orar en la hokora (santuario pequeño)
dedicado al dios Ushitora no Konjin. Este dios era el dios personal del
Fundador, el cual siempre llevaba consigo. Cuando sus viajes lo llevaban
a Hokkaido, se llevaba a este dios con él, dedicándole un
nuevo santuario llamado Kami Shirataki Jinja, el cual fundo en la villa
de Shiratake. Aunque esto suene a que el Fundador llevaba algo tangible,
no era así; era el espíritu del dios lo que él llevaba.
 |
Para
concluir su ceremonia matutina, el Fundador se paraba derecho sosteniendo
su shaku, y mirando directamente hacia el sol. No importaba si era
un día despejado, o sí estaba nublado, el levantaba
su cabeza hacia el sol, mirándolo fijamente. El ofrecía
oraciones a Amaterasu O Kami, el dios Shinto del sol. Yo encontraba
esto muy sorprendente y algunas veces trataba de copiar sus acciones.
Nunca pude mirar directamente al sol por largo tiempo, era muy brillante
para mis ojos. He crecido creyendo que la poderosa mirada que el Fundador
poseía, venía de la realización diaria de este
ritual. |
| Después
de esto, era tiempo de preparar el desayuno. |
Marzo 1968.
El Fundador mirando directamente al sol cuando el oraba a Amaterasu O
Kami. En el lado derecho de la fotografía, la hokora (santuario
pequeño) a Ushitora no Konjin. Fotografía Tomada por Gaku
Homma Sensei.
Ahora en el dojo de
Iwama un estacionamiento y la cocina de los uchideshi están donde
alguna vez estuvo el huerto del Fundador. Este huerto era utilizado para
el consumo doméstico, este era atendido cuidadosamente. Después
de terminar su ceremonia matutina el Fundador vestido con su kimono y
hakama formal, y se dirigía hacia al huerto. En abril había
pequeños nira, nanohana, daikon y kabu listos para ser desbrozados.
El Fundador examinaba las plantas cuidadosamente y me decía cuales
tomar para las guarniciones de ese día. No recogíamos la
cosecha, ya que era abril y aún estaban muy pequeñas. Los
brotes sin embargo debían de cortarse o ser plantados de nuevo
para que las restantes crecieran fuertes. Recuerdo que el fundador me
enseño que después de desbrozar algunas nira, uno se debía
de parar en la planta remanente y luego regarla con el agua con que se
había lavado el arroz. Esto aseguraba una sana replantación.
El desayuno consistía principalmente en congee (potaje blando de
arroz) con mochi (pastel "pegajoso" de arroz). El Fundador le
gustaba mucho el mochi y en algunas ocasiones se lo comía por el
puro gusto de hacerlo, pero este tenía la tendencia quedarse pegado
a su dentadura, por esta razón en la mayoría de las ocasiones
el mochi era cocinado con el congee para ablandarlo. Las guarniciones
consistían en vegetales frescos cortados del huerto y preparados
muy simplemente. El Fundador no se quitaba su kimono y hakama formal antes
de tomar su desayuno. Para él, tomar sus alimentos era parte de
su ceremonia matutina.
Después del desayuno, era tiempo de asignar los quehaceres y mandados
matutinos que Kikuno y yo teníamos que realizar mientras el Fundador
descansaba. A unas cuadras del dojo, el Fundador poseía un huerto
de arroz. El atender este huerto era una de mis obligaciones diarias.
Nunca sabía cuando el Fundador nos llamaría a Kikuno y a
mi para la práctica de Aikido, Yo siembre vestía la chaqueta
del keiko-gi con mis pantalones de trabajo, por si acaso.
Si era un buen día, a veces el Fundador podía sentarse con
la ventana abierta y leer su periódico en el cálido sol
de la mañana. O en días muy especiales, debíamos
abrir las puertas deslizantes del dojo y el Fundador se recostaba en la
estera del dojo sin su hakama, y tomaba una siesta en el sol. El segundo
Doshu, Kisshomaru Ueshiba dijo en su biografía, que él nunca
había visto al Fundador cuando no estaba sentado formalmente en
seiza. En Iwama, el Fundador que yo conocí tomaba siestas en el
sol como cualquier persona mayor.
Aun cuando él estaba durmiendo, manteníamos nuestros ojos
y oídos abiertos, siempre sabíamos donde estaba y que es
lo que estaba haciendo. Si nos llamaba, dejábamos cualquier cosa
que estuviéramos haciendo y corríamos a ayudarlo. ¡Kikuno
solía decir que yo dormía con un ojo abierto! Vivíamos
atentos las 24 horas del día.
Si el Fundador se sentía bien, nos llamaba para practicar Aikido.
Vestido con su kimono, el disfrutaba especialmente practicar suwarewaza-shomen
uchi ikkyo, y de pie ai hanmi katatetori iriminage omote.
Nos enseñaba, turnándonos como uke.
Habiendo desayunado cerca de las 9:00 am., el Fundador no almorzaba. Kikuno
y yo sin embargo estabamos hambrientos, especialmente después de
haber practicado, y nos comíamos las sobras del desayuno. Hacíamos
porciones extras en el desayuno para asegurarnos que tuviésemos
suficientes sobras para el almuerzo.
 |
En
la tarde, el Fundador se ocupaba en diferentes actividades. En la
primavera, recuerdo que el Fundador y su esposa Hatsu sembraban cacahuates
en el jardín. Hatsu estaba casi encorvada por la edad, pero
aun era una experta con el azadón. Ella formaba las filas para
sembrar empuñando diestramente el azadón. Mi trabajo
era agregar abono fresco a las filas para hacerlas más fértiles
para la siembra. |
 |
El Fundador nos seguía,
introduciendo expertamente los cacahuates en los montículos con un
golpe ligero de su dedo gordo y dedo índice. Cuando pienso acerca
de eso, su habilidad en la siembra de cacahuates vino por muchos años
de siembra en Hokkaido y de los años que coordino el huerto sembrando
y cosechando con el Omoto Kyo.
Marzo 1968. Gaku Homma de joven en su camino al trabajo en el huerto
de arroz del Fundador. Fotografía tomada por Kikuno Yamamoto.
Mayo 1968.
Gaku Homma en el huerto de vegetales en Iwama. La parte de arriba de los
campos era sembrada con papas, la parte baja era sembrada con cacahuates.
Fotografía tomada por Kikuno Yamamoto.
8 de Marzo
de 1968. El Fundador después de llegar de Hambu dojo, mirando por
la ventana al lugar de demolición donde alguna vez estuvo su casa.
La casa fue demolida para que el nuevo Hambu dojo pudiera ser construido.
Fotografía tomada por Gaku Homma.
 |
Normalmente,
una vez al mes, el Fundador visitaba Hombu dojo en Tokio. Si se trataba
de una visita larga, se quedaba cuatro o cinco días. En las
mañanas cuando se iba a Tokio, terminaba su ceremonia matutina
más temprano. En la primavera, empacabamos los daikon, nanohana,
nira y shungiku recien cortados para llevarlos en el viaje. Después
de terminar de desayunar, tomábamos un taxi a la estación,
Aun si íbamos tarde, siempre llagábamos por lo menos
media hora antes de la que el tren debía llegar. |
| En
ocasiones llegábamos una hora antes de partir. Iwama era una
pequeña ciudad con una pequeña estación. Solo
el tren local hacia parada en Iwama. Para tomar el tren expreso a
Tokio teníamos que cambiar de tren en la estación principal
de la línea. Yo cargaba el maletín de doctor de piel,
que le habían dando durante el viaje a Hawaii, en una mano.
En mi espalda llevaba el bulto de vegetales frescos atado en una tela
furoshiki. |
 |
Siempre caminaba delante
del Fundador para protegerlo de caminos peligrosos. Algunas veces, cuando
nos cambiamos al tren expreso, tenía problemas para encontrar un
asiento para el Fundador. En esas ocasiones escogía a un estudiante
con uniforme que ya había encontrado lugar y "lo convencía"
de dejárselo al Fundador. ¡Era muy bueno para "convencer"
en esos días! De cualquier forma, hay muchas historias de viaje como
otomo con el Fundador, pero estas también serán para
otro día.
Inicio
de Marzo de 1968. El Fundador viajando por tren de Iwama a Hombu dojo
en Tokio. Fotografía tomada por Gakuu Homma.
En ese tiempo, no había uchideshi viviendo en Hombu dojo. Quiero
dejar esto claro. La única persona viviendo en Hombu dojo
era el Sr. Mitsuo Tsunada, quien se encargo del mantenimiento y de la
vigilancia cuando el Fundador llegaba. El no practicaba Aikido.
Recientemente, he visto anuncios de instructores quienes aclaman haber
sido uchideshi de Hombu bajo la tutela del Fundador en ese tiempo.
Esto no es verdad. Por lo menos tres años antes de que el Fundador
muriera nadie estuvo viviendo en Hombu dojo. De cualquier forma, el Fundador
no vivió en Hombu. Los únicos uchideshi de Hombu
fueron estudiantes del segundo Doshu, Kisshomaru Ueshiba, y eran
estudiantes y personal asalariado.
Han pasado treinta y tres años desde que el Fundador paso a mejor
vida, y ahora tengo cincuenta y dos años. Mi percepción
en ese entonces y ahora ha cambiado obviamente con el tiempo. Ahora veo
un panorama más amplio de mis experiencias que cuando era joven.
Tuve la gran fortuna de ser parte de la vida del Fundador de diferentes
formas y no solo a través del Aikido. Por esta razón, mi
memoria y visión del Fundador es diferente a la mayoría.
Vi al Fundador cuando fue a Hombu dojo en Tokio. Allí
él era el "presidente de la compañía" o
CEO (Oficial ejecutivo en jefe, por sus siglas en inglés Chief
Executive Officer) y actuaba como tal en esas ocasiones. En Iwama, fui
testigo de la vida privada de un hombre llamado Morihei Ueshiba, un caballero
de edad amable quien tomaba siestas en el sol, y sembraba cacahuates con
facilidad. Creo que el verdadero Fundador, fue el que conocí en
Iwama.
El Fundador ha sido una persona muy especial en mi vida, y muy influyente
en la dirección que mi vida ha tomado. He estado viviendo en los
Estados Unidos por más de 28 años. En todos estos años,
he cuidando de mi propio dojo y nunca he celebrado "Un Seminario
en Memoria del Fundador" o cualquier otro evento comercial para conmemorar
su muerte. Para mi este es un tiempo de reflexión.
Hace un par de semanas recibí un volante de otro dojo
anunciando un "Seminario Conmemorativo al Fundador". El volante
tenía una foto tamaño pasaporte del Fundador la cual podías
despegar y guardar en tu cartera como un souvenir. Esto en cierta forma
me recordó las muestras de perfumes que uno rasca y despega de
las revistas de moda. Reconocí la fotografía. Esta había
sido tomada en Mayo de 1968. Yo estaba con él como su otomo
cuando la fotografía fue tomada. Había sido tomada cuando
el Fundador llego a Hombu dojo y estaba siendo recibido por sus alumnos.
Iba vestido formalmente como de costumbre con su kimono. El Sr.
Tsunoda tomo la fotografía. Aun tengo una de las originales.
La única fotografía
del Fundador que tengo en mi dojo, es una que esta colgada en
el altar del dojo. La única razón de que tenga
una fotografía del Fundador es para mostrar a los alumnos como
era el Fundador. Nunca he usado su imagen para razones comerciales. Conocí
su personalidad, y sería contra mi orgullo hacer eso. Aquellos
que usan su fotografía no lo conocieron.
Como Aikidoistas necesitamos pensar acerca del origen de este arte que
practicamos. Necesitamos regresar al entendimiento simple del Aikido y
el Aikido renacerá si tu quieres, para no olvidar nuestro camino.
Tan pronto como este artículo este traducido y completo, saldré
para Japón a visitar el Santuario Aiki de Iwama para la ceremonia
conmemorativa anual del Fundador, Tai Sai. Con gran aprecio, iré
y le daré mis respetos al Fundador. Inclinaré mi cabeza
para orar. Esto es una peregrinación a mi pasado... y a mi futuro.
*Todos los derechos reservados.
Tanto el artículo como las fotografías no podrán
ser reproducidas de ninguna forma sin permiso del autor Gaku Homma Sensei.
Menú del Fundador en Primavera
Mochigayu (Arroz congee con pastel de arroz)
Cuatro partes de agua por una de arroz, dejar el arroz remojar durante
la noche.
Cocinar a fuego alto hasta que hierva, bajar el fuego, tapar y cocinar
lentamente por 30 minutos.
Cortar mochi (pastel de arroz) en pequeñas porciones (del tamaño
de un bocado) y agregar al congee mientras se cocina.
Agregue un poco de sal para sazonar.
Nonahana
(Aceite de hojas de colza), Horenso (Espinacas), Shungiku
(Hojas de crisantemo de principios de primavera), Ohitashi
(Vegetales hervidos y congelados).
Escoger un vegetal de primavera a su gusto de hojas frescas.
Poner dos partes de agua para hervir y agregar una pizca de sal. Agregar
las hojas del vegetal y hervir por treinta segundos hasta que las hojas
cambien de color. Enjuáguelos inmediatamente en agua fría
y exprima gentilmente el exceso de agua. Mezcle todo con el katsuobushi
(bonito seco), y unas cuantas gotas de salsa de soya. Muévalos
con palillos chinos. Quite el exceso de salsa de soya y servirlos fríos.
Nanohana o
Horenso no Goma Ae (Aceite de hojas de espinaca mezcladas con
miso de sésamo)
Preparar los vegetales como se describió anteriormente. En un mortero
moler juntos el sésamo negro y la pasta de miso y mirin (sake cocinado)
hasta que este pegajoso. Mueva la mezcla y los vegetales con palillos
chinos y servirlos fríos.
Nira no Shoga
Ohitashi (Poro japonés con jengibre hervido y frío)
*Los poros japoneses son completamente diferentes a los poros Americanos,
pero están disponibles en muchos de los supermercados japoneses.
Preparar los vegetales
como anteriormente se secribió. En un mortero moler el jengibre
y mezclar con algunas gotas de salsa de soya. Mezclar la nira con palillos
chinos. Quitar el exceso de salsa de soya y servir frío.
Niratama
(Poro japonés con huevo)
En un sartén agregar una pequeña cantidad de agua, katsuobushi,
hongo shiitake o niboshi (sardinas secas). Hervir el agua y agregar la
nira. Cuando la nira se reduzca, agregue una pizca de sal y lentamente
agregue un huevo batido. Cuando el huevo este cocinado el platillo esta
listo. Como una opción se puede añadir Tofu.
Shun giku
Tofu Ae (Hojas de crisantemo con tofu)
Lavar las hojas de crisantemo profundamente. Hervir cuatro partes de agua
por 30 segundos hasta que las hojas cambien de color a un verde fuerte.
Enjuagar en agua fría y quitar el exceso de agua. Cortar dos pulgadas
de largo. Envolver un trozo de tofu en una tela de algodón y quitar
el exceso de agua. En un mortero agregar el tofo, miso, azúcar
y cacahuates (los cacahuates son opcionales). Moler para hacer una pasta.
Mezcle la pasta de tufo y shungiku con los palillos chinos y sirva frío.
La sopa de miso es
normalmente servida con cada comida.
Nira, hojas de zanahoria enana, hojas de daikon, espinacas, tofu, age
(tofu frito) wakame (algas jovenes) y totoro (algas rasuradas) son solo
algunos de los ingredientes que pueden ser agregados para este platillo
de primavera.
Condimentos
para los alimentos
Pequeñas tazas para sake de vinagre negro de arroz y sake como
salsa para las guarniciones.
Chilimen Jako (angulas pequeñas secas, que son fuente
de calcio)
Vegetales en conserva
Platillos para Ocasiones Especiales
Asazuki (Arroz azucarado)
Remojar el arroz y moler en un mortero hasta que se haga lechoso. En un
sartén cocer a fuego lento moviendo constantemente hasta que tenga
un consistencia pegajosa. Agregar vinagre de arroz y azúcar al gusto.
Tape con mikan (Tangerina japonesa) en rebanadas por añadir color
y gusto. Kamaboko
Imo (salmón al vapor y pastel de pescado con papas)
Cocer las papas con la cascara. Envolver las papas en una tela y enrolle
hasta que la cascara se abra. Quite la cascara y tírela.
Marine el salmón
con cantidades iguales de sal y azúcar por unas horas. Corte el
salmón con un cuchillo de cocina y muélalo ligeramente en
un mortero. Mézclelo con las papas.
Ralle Yamaimo (ñame
japonés) en un mortero y mézclelo con la papa y el salmón.
Agregar una pequeña cantidad de harina.
Amase y forme pequeñas
bolas. Cocer al vapor hasta que este cocinado. (Este fue un platillo con
el que el Fundador sobrevivió en los primeros días como
pionero en Hokkaido).
Este menú no
se come todo en una sentada. Cada comida tiene solo uno o dos platillos
cuando mucho. La porción de los platillos para la comida del Fundador
era muy pequeña, solo unas cuantas cucharadas. Una comida completa
sería igual a un plato de sopa si la medimos.
Este menú no
es hecho con la receta exacta. En esos días no se utilizaban tazas
o cucharas como medida, por lo que es difícil describir cantidades
exactas. Estoy haciendo algunas de estas recetas en mi restaurante. Para
hacerlos en casa, todos los ingredientes están disponibles en supermercados
Orientales.
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