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Entre
los pasos – Ajustando la dirección de Nippon Kan AHAN
Actividades para el 2005
Por Gaku Homma
Publicado en línea
El siguiente artículo es publicado aquí con el amable
permiso de Gaku Homma Sensei de Nippon Kan en Denver, Colorado, E.U.A.
Esta especial columna ha sido tomada de algunos extractos del discurso
de año Nuevo que dió Homma sensei en el Keiko Hajime (ceremonia
de apertura) de Nippon Kan, el 3 de enero de 2005.
Cara a cara uno con otro, como estatuas del “Pensador
de Rodan”, los tres sagrados se sentaron juntos en profunda reflexión.
Jesucristo, Mahoma y Buda, cada uno estaba pensativo, reflexionando
en los sucesos del día. Era una devastación extraña
y misteriosa, el Tsunami del sur de Asia haba devastado tanto, y sus
estragos habían alcanzado a tantos.
El desastre que les había arrebatado la vida a tantos seres vivos,
había llevado a muchos paises a unirse en un esfuerzo para el
rescate y la ayuda. Organizaciones civiles y grupos militares de muchos
paises han sido movilizados para el socorro y la ayuda en los esfuerzos
para recuperar a las víctimas, rescatar a los sobrevivientes
y tratar de detener que se sigan perdiendo mas vidas, a causa de enfermedades,
hambrunas o deshidratación Cada persona, sin egoismos y con buena
voluntad, se han apurado en ayudar a reparar y reconstruir las perdidas
tan pronto como les ha sido posible.
La vida y la muerte continúan en todas partes del mundo. Con
los ojos del mundo puestos, con justa razón, en el desastre del
tsunami, muertes de civiles y militares continúan acumulandose
en lugares como Afganistan, Irak y otros lugares con conflictos sangrientos.
Al parecer hay diferencias en nuestras reacciones acerca de las muertes
causadas por desastres naturales y las ocasionados por conflictos humanos.
En realidad no debería esto importar, la vida es la vida, pero
la diferencia de circunstancias parece tener diferentes implicaciones
morales que afectan nuestras acciones y reacciones.
En una zona de Guerra, la pérdida de civiles inocentes debido
a una bomba que cayo del cielo, hará que sus seres queridos maldigan
a los perpetradores. Las pérdidas se convierten en forraje para
la propaganda del gobierno y la estrategia política. En el caso
del tsunami, la pérdida de civiles inocentes, quizás haga
que sus seres queridos culpen a la falta de sistemas de prevención
y alerta, o a la falta de planeación, pero a diferencia de las
familias de las victimas de la guerra, no habrá un ser humano
o un país que pueda ser maldecido o culpado. Muchos países
en el mundo se han unido para ayudar a las victimas del tsunami, y esto
es algo maravilloso. En estos momentos no hay países a los cuales
culpar, únicamente países a los que hay que agradecer
por su ayuda.
La naturaleza humana interfiere con las mejores intenciones a veces,
y aún en este esfuezo colosal para brindar ayuda, hay reportes
de fraudes para desviar donaciones e incluso coherciones en los contratos
para la reconstrucción. Pero aún con estas infames acciones,
este será el más grande rescate y el mayor esfuerzo de
ayuda humanitaria en la historia del mundo, y deberá de ser recordado.
La mayoría de las personas del sur de Asia que han sido afectadas
por este desastre, son en su mayoría, gente inocente de diferentes
religiones y culturas. Una vez que la necesidad inicial de comida, agua
y medicamentos haya sido cubierta, creo que la tranquilidad espiritual
y psicológica deben de proveerse también. Proveer seguridad
emocional y espiritual, creo que puede ser benéfico en la sanación
de aquellos que han sido tan horriblemente dañados. Cristo, Mahoma
y Buda y otros líderes de la fé, es tiempo de administrar
ayuda espiritual a los corazones y las almas de los sobrevivientes.
No podemos olvidar sin embargo, que en este mismo momento, personas
estan muriendo vicitmas de la guerra y de conflictos locales sangrientos
en otras partes del mundo. La ayuda para esto no esta siempre disponible,
y no hay suficiente comida, agua o medicinas que hayan sido enviados
a esos lugares. Estas personas llevan la carga adicional de los súbitos
cambios violentos ocasionados por políticas internacionales e
inestabilidad gubernamental. Hay muy pocas organizaciones suministrando
ayuda y soporte aquí y cuando los aviones vuelan en lo alto,
los civiles en la tierra se esconden temerosos y con resignación,
o piensan más acerca de la venganza que
en el alivio.
Las guerras son peleadas en muchos casos, sobre quien está en
lo correcto y quien en lo justo. Las definiciones de rectitud y justicia
sin embargo varían y están construidas en la mayoría
de los casos, en convicciones religiosas más que en otra cosa.
Creo que podemos estar todos de acuerdo, en que si pudiésemos
remover la religión de los conflictos, las guerras terminarían
mucho más pronto. Podríamos usar la ayuda de Jesucristo,
Mahoma, Buda y cualquier otra figura religiosa, tratando de resolver
este dilema que ha sido una plaga para la humanidad durante siglos.
Es un esfuerzo maravilloso el que se está llevando a cabo para
ayudar a las víctimas del tsunami, pero con toda esta energía
enfocada en esta tragedia, me preocupan las víctimas de las guerras
actuales y de otros conflictos que ya no ocupan los encabezados. Los
países en la línea frontal de la controversia política,
parecen estar escondiendo sus conflictos en los que han involucrado
a sus ciudadanos, detrás de esfuerzos vergonzosos de ayudar en
esta más reciente catástrofe.
Este alivio y esfuerzo de construccóin necesita ser organizado
por las naciones unidas, no un solo país; con respeto por la
paz, las costumbres y las necesidades de los países, no construir
para alcanzar la meta de los países donadores, sino con la mejor
de las intenciones.
En los estados unidos después de los trágicos eventos
del 11 de septiembre, las donaciones a la misión de rescate de
Denver, disminuyeron dramáticamente. Nippon Kan ha servido comidas
a las personas sin hogar en la misión de rescate de Denver por
15 años y ha testificado de primera mano el apoyo de la comunidad
que la misión recibe. No es únicamente que las donaciones
monetarias hayan disminuido, sino también las donaciones de comida
y ropa. Todo el mundo, y es entendible, ha puesto su atención
a los ataques terroristas, pero un resultado que no se anticipó,
fue que mucha gente con carencias, haya sido relegada, por que todos
han puesto su atención en este evento.
Es algo similar durante las fiestas de fin de año, cada diciembre
cientos de pavos son donados a la misión y hay abundancia de
voluntarios ayudando con los servicios de la comida. En enero sin embargo,
las donaciones privadas se desploman y para la mayoría del resto
del año, la misión sobrevive de las donaciones de comida
de las compañías de distribución. Me temo que debido
a los esfuerzos enfocados en ayudar a las víctimas del desastre
del tsunami, este año será un año difícil
para aquellos que dependen de la misión de rescate de Denver
para sobrevivir.
Las víctimas del Tsunami bien merecen nuestra ayuda, pero también
se necesita recordar y proteger a las otras víctimas de guerras,
hambrunas y otros conflictos que sufren otras personas en este planeta.
Después de que las noticias del desastre del tsunami llegaron
a Denver, algunos de mis estudiantes me preguntaron si se podría
hacer un seminario especial para ayudar a las víctimas. Yo respondí:
“Siento profundamente y comprendo a las víctimas de este
tsunami, pero siento que el lugar de AHAN es continuar en el apoyo de
los proyectos y actividades que estamos haciendo en otras partes del
mundo y, que dependen de nuestra ayuda. Somos una organización
muy pequeña, y nuestros recursos limitados deben de ser dedicados
para aquellos a quienes ya estamos ayudando. Es una gran oportunidad
para ofrecer apoyo a las víctimas del tsunami y espero que otras
organizaciones de Aikido que no esten en este momento realizando algún
proyecto de ayuda humanitaria se involucren en eventos de ayuda para
ese esfuerzo. Nippon Kan es un poco diferente, en el sentido de que
tenemos muchos proyectos de ayuda humanitaria en estos momentos y todos
ellos son proyectos a largo plazo. No sería justo, creo yo, que
desviemos nuestra atención, aunque sea por corto tiempo de aquellas
personas con las que hemos hecho un compromiso. Nuestra meta no es dar
ayuda por el espíritu del momento, como lo he visto en la época
navideña en la misión de rescate de Denver, nuestra meta
es dar el soporte y seguimiento para el crecimiento de nuestros proyectos
humanitarios en los años por venir. Personalmente, creo que contribuciones
a la cruz roja o algún otra organización respetable de
ayuda para este desastre del tsunami sería maravillosa, y yo
tambéin personalmente voy a hacer una donación.”
Las actividades de Nippon Kan AHAN, no son cuantificables en cuanto
al monto del dinero o materiales que se han donado. Nuestro objetivo
principal está en las acciones por si mismas, en una base constante
a largo tiempo. Una de nuestras metas yace en la esperanza de que otros
aikidokas seguirán nuestro espíritu de “compartir
y cuidar”. El fundador del aikido, Morihei Ueshiba pensaba que
“el aikido era amor”. En Nippon Kan tratamos de demostrar
este principio a través de nuestras acciones y proyectos y esperamos
inspirar a otros a hacer lo mismo. En cualquier momento algún
aikidoka u organización, demuestran por si mismos estos principios
y los demuestran en proyectos que ayudan a su comunidad, entonces el
propósito de AHAN se cumple.
Si Nippon Kan al ser un pequeño dojo independiente puede hacer
eso, no hay razón por la que grandes organizaciones no puedan
hacerlo también, la única razón me temo, por que
no pudiesen hacerlo, es que sus lideres se han olvidado de que hay otras
personas hambrientas. Siento que es mi deber el continuar apelando a
los Shihans y a las organizaciones con mucho poder a que se podedan
movilizar par ayudar a otros en desgracia.
Este desastre ocasionado por un Tsunami en el sur de Asia, es uno de
los más grandes en nuestra historia, y es una gran oportunidad
para que tanto estudiantes de aikido como sus maestros hagan algo. Para
Nippon Kan, siento que nuestro lugar es caminar entre los pasos que
los gobiernos y las grandes organizaciones tomen para brindar su ayuda.
Nuestro trabajo es tomar a nuestro cuidado a aquellos que han caido
entre las huellas de esos largos pasos, con continuidad y visión
para el futuro. En estos momentos Nippon Kan, continuará con
su ayuda en el soporte de los proyectos que tiene AHAN en curso. Si
desean hacer contribuciones privadas y voluntarias a las victimas del
Tsunami, les recomendamos que contacten a la cruz roja o algúna
otra organizacin respetable de ayuda. Muchas gracias por su entendimiento
y su continuo soporte para el 2005.
Gaku Homma
Nippon Kan Kancho
Ceremonias de Keiko Hajime
Enero 3 de 2005
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