México D. F. 25 de Noviembre 2003
A toda la comunidad Aiki de México
PRESENTE
Los pasados días 7, 8 y 9 de noviembre de 2003, se llevó a cabo,
en las instalaciones del Tecnológico de Monterrey Campus Ciudad de México,
el seminario internacional "Aikido en Ayuda a Niños con Cáncer
en México", al que asistieron varias escuelas tanto del Distrito
Federal como de los estados de la república, y cuya enseñanza
estuvo a cargo de Gaku Homma Sensei y organizado por la Asociación México
Aikido Takemusu Aiki.
Dicho seminario proporcionó, desde mi punto de vista, algo más
que la sola enseñanza del Aiki, pues nos permitió darnos cuenta
de que la filosofía del Aiki Do se puede manifestar en el terreno de
los hechos y no sólo al interior de los Dojo, sino para la comunidad
en general.
Es por ello, que en esta ocasión, quisiera manifestar mi opinión sobre lo que, a mi parecer, nos lego dicho seminario.
En primer término, me gustaría mencionar que, el hecho de organizar un evento de la magnitud del citado seminario requirió de un gran esfuerzo por parte de todas las personas que estuvieron involucradas, y aunque hubo algunos detalles que podemos calificar de nimios, en general la organización fue excelente.
Así también, fue excelente el trato que recibimos todos los asistentes, pues no se hizo distinción alguna, independientemente de la escuela o asociación a la que se perteneciera, el ambiente era cordial y respetuoso, personalmente, me sentí como en casa.
En lo referente al seminario en si, debo señalar que, aunque he asistido a mucho seminarios, pocas veces, por no decir que nunca, he visto a un Sensei tener un acercamiento tan estrecho con los asistentes de un seminario, no existió la clásica imagen del Sensei lejano y muchas veces ajeno para con el grueso de los alumnos que se dieron cita en el mencionado lugar; esto nos habla de la enorme calidad humana de Homma Sensei y nos da una lección de humildad que a muchos de nosotros nos hace falta.
En el terreno particular de la enseñanza, considero que, hasta hoy, no había conocido a ningún Sensei cuya interpretación del Aiki Do se acercara tanto a la interpretación que del mismo yo tengo; en primer lugar, la enseñanza se desarrollo en un ambiente cordial y amigable, no fue el clásico seminario donde tenemos que pasarnos varios minutos aguantando seiza como si fuese una especie de penitencia, por el contrario Homma Sensei procuró que todos estuviésemos cómodos, de manera que pusiéramos atención a lo que nos mostraba y decía, evitando que nuestra mente se dispersara tratando de soportar la incomodidad de la mencionada postura. Esto yo no lo interpreto como un intento de cambiar la práctica del Aiki Do, mas bien lo tomo como una gran capacidad de Homma Sensei para adaptarse a la cultura e idiosincrasia de los pueblos latinos, capacidad que no le vendría mal incluso a varios "Sensei" latinos.
La gran capacidad que Homma Sensei tiene para hacer accesible la enseñanza del Aiki es extraordinaria, pues en lugar de llenarla de misterio, dogmas y mitos, por el contrario, lo plantea de una manera sencilla, sin caer en la simplicidad, y sobre todo, para él resulta muy importante que lo que se enseña en el Aiki tenga un sentido para quien recibe dicha enseñanza. Otro de los aspectos importantes a destacar, es la importancia que él le da a la parte teórica del Aiki, ya que en más de una ocasión he escuchado comentarios que critican a quienes en algún momento recurrimos a la teoría como complemento de la enseñanza, desde luego que no pretendió poner por encima de la práctica a la teoría, sino mas bien, mostró un equilibrio justo entre ambas.
Para finalizar, quiero hacer mención especial del hecho de que es la primera vez que en nuestro país se da un Seminario Internacional con fines altruistas, ya que hasta ahora, todos los seminarios estaban encaminados a engordar los bolsillos de los organizadores y de quienes daban el seminario; es curioso como muchas organizaciones que tienen tantos años en México y que se ostentan como las únicas poseedoras del auténtico Aiki Do (si es que algo así existe), y que además aseguran ser ejemplo para todas las demás, jamás se han tomado la molestia de pensar en alguien más que no sean ellos mismos. Felicito muy cordialmente a Fernando Román y Rocío Agüero Sensei, por su gran capacidad de visión que los llevó más allá de sus propios límites, pero también me felicito a mi mismo por haber tenido la enorme posibilidad de colaborar en un evento tan importante y tan enriquecedor en todos los aspectos; considero que esto es un ejemplo a seguir por todos y cada uno de los que practicamos Aiki, pues ha quedado demostrado que no importa de qué agrupación o asociación seamos, quién es o fue nuestro maestro y cuál es la interpretación que tenemos del Aiki, lo que realmente importa es el interés y deseo que tengamos en hacer algo en pro de la sociedad en que vivimos, pues una de las cosas más difíciles en esta vida es la de ser congruentes y desafortunadamente, muchos de los que practicamos Aiki, tenemos conductas totalmente alejadas de las enseñanzas de dicha disciplina.
Enhorabuena, y esperemos que este sea el primero de muchos seminarios de estas características, felicidades a México Aikido Takemusu Aiki, y gracias por permitirnos participar; hasta siempre y reciban un abrazo.
Atentamente
Ricardo Rendón Balandra
Director General de Ki Shin Tai Aiki Juku